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El racismo como ADN de la humanidad
OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Cada vez que sale a la luz un video de violencia policial estadounidense contra los afro descendientes, la noticia se propaga como pólvora y le da la vuelta al mundo. Entonces comienzan las etiquetas en las redes sociales con repudio y doble moral. Pero vivo en Estados Unidos y he visto cómo asiáticos discriminan a negros y latinos por igual, o cómo latinos discriminan a asiáticos y negros. O cómo negros discriminan a asiáticos y latinos. Es tan racista un negro, un latino, un asiático, un europeo que un anglosajón, ¿por qué? Porque el racismo es patriarcal como la violencia de género, como la homofobia, como la discriminación.-->
La revolución permanente
OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Puigdemont interpreta un doble papel, el simbólico y solemne de presidente de la Generalitat en el exilio (avatar nada infrecuente en el cargo) equiparable a un general Degaulle encabezando la France combattante que aquí sería Catalunya resistent: y también el de líder de un movimiento político que se hace notar en múltiples aspectos de la vida pública, muchas veces de forma inesperada, como una especie de Pimpinela Escarlata. La dignidad de la representación va unida al ingenio, la flexibilidad de la acción.-->
España navegando en la nave del misterio
OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Llevamos más de dos años con la mordaza puesta. Una ley represiva y anti-democrática que el Congreso de los diputados acordó derogar pero que nuestra carpetovetónica derecha, integrada por PP y Ciudadanos, intenta preservar contra viento y marea.
También contra la opinión de la ONU que exigió a España que: "adopte todas las medidas necesarias para garantizar, en la legislación nacional, el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas de conformidad con los estándares internacionales”.-->
Es la hora de la mujer gitana
OPINIÓN de Juan de Dios Ramírez Heredia.-  En algún momento tenía que llegar y, por fin, ha llegado. Las mujeres gitanas están diseñando el modelo de lo que debe ser su papel en la sociedad que les ha tocado vivir al tiempo en que quieren ser ellas las protagonistas de su destino y las administradoras de su libertad. Y están en su derecho de conseguirlo. Y nosotros, los hombres gitanos, no debemos impedirlo.-->
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